Derrota en el 'Solteros Vs Casados'

El escenario desolador del vestuario antes del partido era un mal presagio.
Mikel, con los tobillos colgando;
Kike, con gripe;
Flórez, congestión nasal;
Javi, reaparecido pendiente de su rodilla;
Hristo, con el hombro recién salido... Sólo
Kapo y
Álvaro estaban sanos. ¿Nos falta alguien? ...
Ah!
Santi. Es que llegó de
resacón nueve minutos antes de empezar el partido, con menos de cuatro horas de sueño y con un aliento que echaba para atrás. Después protagonizaría una versión pelirroja de la Javinha (pisó el balón y acabó en el suelo).
Después de esto, claro, el Amapola volvió a dar la de cal. ¿O era la de arena? La mala, vamos. El equipo
rojillo cosechó una nueva derrota, esta vez ante un rival directo como el
Guingangolo, que se limitó a aprovechar la dejadez visitante en un partido sin ningún tipo de tensión ni intensidad que recordaba a los 'Solteros contra Casados' de las fiestas de los pueblos, pero con un poco menos de ritmo.

A este ritmo
pachanguero, el Amapola cedió terreno a su rival, que se fue adueñando del terreno, pero fue el conjunto de
Zaramaga el que dio primero con un
estratosférico gol... en propia puerta. 0-1 y a intentar vivir de la
rentita. Cosa que no pudo ser. En una jugada personal que retrató en defensa a
Santi, muy lejos del genio que encandiló a la grada en las primeras jornadas, un jugador del
Guingangolo se plantó solo delante de
Alvarito sin que éste pudiera hacer nada por pararle. Justicia en el marcador antes del descanso, al que se llegó con dominio del conjunto
amapolino, que se movió a ráfagas después de haber regalado más de quince minutos del primer período.
La segunda mitad, más de lo mismo: un Amapola ausente y a bajas revoluciones, mantenido en el partido gracias a la espectacular actuación de
Alvarito bajo palos, no reaccionó hasta que se vio por debajo en el marcador. Después lo hizo, eso sí, a su ritmo. Dominio territorial y alguna ocasión, incluido el portero-jugador final, pero no hubo manera.
Lo mejor Por unanimidad entre todos los aficionados asistentes al partido, los tres, la extraordinaria labor de Alvarito en la portería, 'carada' incluida. Impresionante.
Lo peor No se recuerda un partido con tan poca tensión e intensidad desde el 'Toreros contra Artistas' del 98, con Fran Rivera en banda derecha y Santiago Segura como pivote defensivo.
PD: Para los que no estuvieron, adjuntamos un vídeo con jugadas frenéticas del partido del domingo en
Abetxuko. Tranquilo, no le pasa nada a tu ordenador, no va a cámara lenta ni nada por el estilo. La jugada en cuestión, una de las mejores del Amapola en todo el encuentro, es así.